Ferrari inaugura el F1 de Valdebebas que ha causado protestas vecinales por ruido, contaminación y coste
- Alan Cohen
- 9 jul
- 2 min de lectura
Hoy se ha probado oficialmente el circuito, que tendrá su primera competición en septiembre

Con 5,4 km de recorrido y una inversión que supera los 83 millones de euros, el circuito 'Madring' de Formula 1 en Valdebebas ha visto hoy por primera vez un estreno sin público organizado por Ferrari. La primera competición GP, con público, está prevista para mediados de septiembre. La construcción del circuito se ha visto envuelta en protestas vecinales de barrios colindantes por ruido, contaminación y gasto público por parte de la Comunidad de Madrid.
Entre los pilotos que han estrenado el circuito están Charles Leclerc y Lewis Hamilton, que han aprovechado para sacar a relucir un nuevo modelo Ferrari SF-26, que utilizarán en la competición de septiembre.
El circuito es uno de los proyectos que más ha celebrado la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. En un evento de presentación celebrado el mes pasado con el alcalde de la capital y el piloto Carlos Sainz, entre otros, Ayuso definió el proyecto como "un desafío de enorme magnitud" el completar el circuito en tan solo dos años.
"Vamos a proyectar Madrid al mundo a través de uno de los acontecimientos más importantes del planeta", declaró la presidenta, que también defendió que el proyecto traerá un impacto económico de cientos de millones de euros en turismo, patrocinios y otros ingresos.
El Madring se encuentra entre los distritos de Barajas y Hortaleza, muy próximo al IFEMA y colindante con el terreno donde anteriormente se realizaba el Mad Cool Festival.
Oposición vecinal al circuito
Pese a que la Comunidad y el Ayuntamiento lo celebran como un éxito, los barrios de la zona han convocado decenas de manifestaciones en el último año contra el proyecto. Bajo el lema 'nuestros barrios no son un circuito', la plataforma Stop Fórmula 1 ha denunciado que el Madring provocará ruido, cortes de tráfico y contaminación, y critica que se haya realizado en un lugar rodeado de zonas urbanas y residenciales.
Una de las partes más criticadas del proyecto es un tramo de 1,5 kilómetros que se ha integrado en calles de la zona, junto a un carril bici y varias rotondas consideradas peligrosas. Además, preocupa el impacto medioambiental, ya que según Stop Fórmula 1 se han talado o trasplantado cerca de 700 árboles para el proyecto y se ha ocupado una vía pecuaria.
Los opositores al circuito están trabajando para crear un frente "judicial, no sólo social" contra el Madring por su impacto medioambiental y niveles de ruido, según declaró el mes pasado a los medios de comunicación Constantino Blanco, portavoz de Stop Fórmula 1. La plataforma agrupa ya a decenas de vecinos de Canillas, Villa Rosa, Las Cárcavas, Valdebebas, San Lorenzo, Barajas y otras zonas, junto con organizaciones sociales y medioambientales como Ecologistas en Acción o Extinction Rebellion.
Critican también el gasto público utilizado para construir el circuito que, según ellos, beneficiará económicamente a unos pocos y obligará a la gente de a pie a pagar los costes de su bolsillo.




