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Alba Sal, bailaora barajeña en Japón: "Aquí hay una afición por nuestra cultura impresionante"

  • Foto del escritor: Alan Cohen
    Alan Cohen
  • hace 2 días
  • 3 min de lectura

La artista, que creció en el distrito de Barajas, habla sobre su vocación por la danza, su participación en los espectáculos de Parque España en Japón y la admiración internacional por nuestra cultura.


Alba Sal en un espectáculo de flamenco en Japón. (Imagen cedida)
Alba Sal en un espectáculo de flamenco en Japón. (Imagen cedida)

No es ningún secreto que un creciente porcentaje de la población española siente admiración por la cultura japonesa: desde el boom de restaurantes de sushi hasta la gran popularidad del manga y el anime. Pero en Japón también hay un creciente interés por lo español, y prueba de ello es Parque España, un parque temático que lleva más de tres décadas acercando la gastronomía, música y cultura española a la población japonesa. Entre los artistas de nuestro país que forman parte de sus espectáculos está Alba Sal, bailaora de flamenco de 24 años que creció en Barajas pero está construyendo su carrera artística a miles de kilómetros de distancia.



"El flamenco tiene algo muy imporante: está muy relacionado con la cultura e historia que nos rodea, es un arte bastante social. También se improvisa en su estado más puro y me llama mucho la atención, porque te hace estar en alerta y en comunicación con los músicos", comenta. Le debe su vocación artística y su interés por el flamenco en gran parte a su madre, que también se ha dedicado durante años a la danza profesional.


Alba Sal ha pasado gran parte de su vida en el distrito de Barajas: ha vivido en el barrio de Timón, de pequeña fue al Colegio Ciudad de Zaragoza y después al IES Alameda de Osuna, y sus abuelos también viven por la zona. Tras comenzar a bailar con su madre y plantearse una carrera profesional en ello, acudió a ExpresArte, una escuela de danza en la zona de Canillejas impulsada por grandes maestras del flamenco como Beatriz Barceló, Mamen Tejedor y La Popi.


Alba Sal en un espectáculo de flamenco en Japón. (Imagen cedida)
Alba Sal en un espectáculo de flamenco en Japón. (Imagen cedida)

La oportunidad de bailar en Japón años más tarde surgió gracias a esta última. La Popi ya bailó en la primera edición de Parque España hace más de 30 años, y cuando más recientemente se hicieron audiciones para la actual edición, apoyó a Alba Sal a dar el salto. "Me apunté un poco por probar, y me sentí muy cómoda, había muy buen ambiente", añade. Ahora vive en la prefectura de Mie, al este de Kyoto y Osaka y al sur de Nagoya.


Alba Sal forma parte del espectáculo Arraigo de Parque España, dirigido por el coreógrafo Daniel Doña, aunque también participa en espectáculos de tablao flamenco, street performance y una representación de Akai Ito, la leyenda del hilo rojo japonesa. "Al final es como estar en casa, pero al otro lado del mundo", comenta la artista, que pese a estar en Japón baila en un parque temático rodeada de monumentos y símbolos de la cultura española.


"Aquí hay una afición por nuestra cultura impresionante; a veces incluso creo que la valoran más que nosotros mismos", comenta. Según la artista, aunque las culturas sean muy diferentes y hayan choques culturales entre ellas, la creciente admiración hace que el parque mantenga su éxito y reciba visitantes diariamente para aprender sobre el arte y cultura española. "El parque no está céntrico, y aun así, cuando he estado viajando por Japón, todos conocen Parque España", añade. "Aunque no es de su cultura lo valoran y vienen frecuentemente".


La artista todavía debe decidir sus próximos pasos profesionales. "Un bailarín tiene que estar en constante movimiento. Tengo muchas ganas de seguir creciendo, coreografiando y desarrollando mi carrera aquí, pero en España también hay muchos proyectos interesantes. Tengo un poco el corazón dividido", expresa. "Voy a vivir el año al máximo como si fuera el último, y se verá con el tiempo lo que tenga que suceder".

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