Ola de bajas laborales en los servicios de salud mental de Barajas: “Ha existido una nefasta gestión”
- Alan Cohen
- 12 ene
- 4 Min. de lectura
Al menos 60 personas en toda la Comunidad han abandonado una de las principales organizaciones que ofrece estos recursos. En Barajas han perdido a más de la mitad de la plantilla.

El Centro de Rehabilitación Psicosocial de Barajas, que atiende a usuarios con necesidades de salud mental de la zona norte de Madrid, ha interrumpido algunos de sus servicios temporalmente después de que un gran número de trabajadores abandonaran la empresa que lo gestiona por descontento salarial, según informan varios trabajadores al Diario Barajas Alameda. El centro de día y el equipo de apoyo también se han visto afectados.
El centro, ubicado en la Plaza Mayor de Barajas y gestionado por la Fundación Manantial bajo su filial privada Manantial Gestión S.L.U., ya cerró abruptamente el 5 y 7 de enero después de que abandonaran cinco de siete profesionales, y los trabajadores afirman que continuará operando de manera reducida, lo cual la empresa niega.
Barajas no es el único distrito afectado por las recientes bajas en Manantial, que según la empresa ascienden a 60. En el Centro de Día de San Blas, cuatro de seis profesionales han abandonado su puesto; en el Centro de Rehabilitación Laboral de Hortaleza, lo han hecho cinco de ocho, y en residencias y pisos supervisados del mismo distrito lo han hecho ocho de veinte. Otros centros de la Comunidad de Madrid, incluidos los de Getafe, Fuenlabrada, Parla, Rivas, Leganés y Torrejón también han sufrido bajas, según varios trabajadores.
Situación tensa en Manantial
La Fundación Manantial y Manantial Gestión, que gestionan 33 recursos en la Comunidad de Madrid para personas con necesidades de salud mental, llevan varios años con problemas económicos e incertidumbre entre la plantilla por su futuro profesional, según relatan a este periódico dos trabajadores bajo condición de anonimato.
Tras años disfrutando de un plus de experiencia del 10% —que posteriormente se redujo al 9%— Manantial lo eliminó unilateralmente a finales de 2025, citando como razones principales la mala situación económica de la organización y que los pliegos de la Comunidad de Madrid no cubren las subidas salariales de los trabajadores. En estos casos, los trabajadores tienen derecho a rescindir su contrato y a recibir una indemnización, aunque Manantial dio a los profesionales un plazo corto para reclamar, lo que ha provocado, según denuncian algunos trabajadores, que no se hayan podido cubrir las bajas y que desde el 3 de enero muchos centros estén por debajo del número mínimo de trabajadores que obliga la Comunidad de Madrid.
Además, tras una fallida negociación con el Comité de Empresa, Manantial anunció internamente que podría prescindir de 28 trabajadores adicionales del grupo de apoyo en abril de 2026 —algunos de ellos en Barajas— cuando su contrato con la Comunidad de Madrid finalice, según uno de los trabajadores.
“El servicio continuará con otra entidad porque está dentro de la red de atención a personas con enfermedades mentales de la Comunidad de Madrid, pero a nosotros no nos subrogarían”, comenta uno de los afectados. Los equipos de apoyo atienden a cerca de 230 pacientes en toda la Comunidad de Madrid que “pasarían de la noche a la mañana a ser atendidos por otra persona, con el riesgo que conlleva para los pacientes una ruptura del vínculo terapéutico y un posible abandono del recurso”, añade. Además, denuncia que las acciones de Manantial podrían no ser legales, ya que el Convenio de Discapacidad por el que se rigen estos servicios obliga, en la mayoría de situaciones, a subrogar a los trabajadores que tengan más de tres meses de antigüedad.
“Uno de los pasos más difíciles de nuestra carrera profesional”
Una de las trabajadoras sociales de los servicios de salud mental en Barajas que ha rescindido su contrato relata a este periódico que llevaba trabajando en el Centro de Rehabilitación Psicosocial desde su creación hace 17 años, pero que la gestión se convirtió en “nefasta” y ha decidido abandonar la empresa por sus condiciones laborales.
“Siempre hemos puesto el 120% de nosotras en nuestro trabajo, y la disposición y el empeño en el trabajo comunitario y beneficio del distrito de Barajas siempre ha sido parte del ADN de nuestros recursos”, indica. “La decisión personal de cada una de las trabajadoras ha sido uno de los pasos más difíciles de nuestra carrera profesional. Aún así entendemos que es importante para nosotras, para nuestros usuarios y usuarias y para las familias a las que atendemos, mostrar que la dignidad de cada una de nosotras hay que cuidarla y priorizarla.”
Argumenta además que su profesión requiere “cuanto menos dignidad en las condiciones de trabajo y un cuidado mínimo a las plantillas que se dedican a atender y cuidar a una parte de la población altamente vulnerable.”
La respuesta de Manantial
Desde la organización no coinciden con los relatos de los trabajadores, y argumentan que “la atención que prestamos a las más de 3.000 personas con problemas de salud mental y sus familias no se está viendo afectada”, según comenta una portavoz de Manantial al Diario Barajas Alameda.
“Estamos dando oportunidades profesionales a trabajadores de la casa para que opten a puestos directivos y/o técnicos y además seleccionando desde el área de Personas, Bienestar y Desarrollo, a nuevos profesionales para cubrir los puestos que quedan vacantes. A lo largo del mes de enero se prevé que queden cubiertos todos los puestos y conformados todos los equipos profesionales que han sufrido alguna baja profesional”, indica la organización.
Pese a que muchos centros de Madrid han perdido a cerca de la mitad de su plantilla, desde Manantial insisten en que el funcionamiento “es el habitual” y no se ha interrumpido la atención. “Mantenemos una comunicación directa con los usuarios/as sobre esta situación puntual con la garantía de volver a la plena normalidad en los próximos días.”




