El distrito de Barajas ya tiene medio de noticias profesional e independiente
- Alan Cohen
- 31 dic 2025
- 4 Min. de lectura
Publica gratis contenido exclusivo, entrevistas, perfiles y reportajes sobre los cinco barrios de la zona y sus alrededores.

De los 21 distritos de Madrid, sólo 12 tienen un periódico o revista de noticias independiente. Desde hoy, Barajas se une a la lista.
El nuevo Diario Barajas Alameda (DBA) surge casi tres años después de que el anterior periódico, Distrito 21, cesara su publicación y los habitantes del distrito se quedaran sin un solo medio de noticias local, como empieza a ser habitual en otras partes de la ciudad y en localidades pequeñas alrededor del país. Pero DBA no es una mera continuación del anterior periódico, sino un proyecto completamente nuevo que se adapta a las necesidades de todos los habitantes del distrito y se preocupa por publicar contenido responsable, riguroso, independiente y cercano.
El diario combina su página web accesible y fácil de navegar con una presencia en redes sociales como Facebook, Instagram y Whatsapp para llegar tanto a las poblaciones más jóvenes como a sus padres y abuelos. Pretende estar presente en todos los barrios del distrito, en colegios e institutos, en centros culturales y de salud, en la churrería de la esquina o tu restaurante favorito, en fiestas populares, obras, parques, manifestaciones, en la Junta Municipal y en cualquier evento o lugar de interés para los vecinos del distrito.
Este proyecto surge durante un contexto muy duro para el periodismo. La confianza pública en los medios de comunicación está en mínimos históricos y muchos lectores están abandonando la prensa tradicional y consumiendo alternativas que apuestan por el contenido rápido, polémico, engañoso, irresponsable o con escasa investigación y transparencia. Aunque España esté entre los países con mejores condiciones para el ejercicio del periodismo de todo el mundo, los medios de comunicación sufren de cada vez más presiones políticas y muchos profesionales del sector se encuentran en una situación de precariedad intolerable, según Reporteros sin Fronteras. Además, tan solo el 31% de los españoles tiene confianza en los principales medios de comunicación, y solo el 10% de lectores financia el periodismo mediante suscripciones, frente al 42% en Noruega, 31% en Suecia y 20% en Estados Unidos, según un informe de Reuters y la Universidad de Navarra.
Como parte de su compromiso por el periodismo independiente y de calidad, DBA se niega rotundamente a publicar cualquier información que no haya sido antes contrastada, a formar conflictos de interés u ocultar sus intenciones, a utilizar titulares engañosos o contenido generado por Inteligencia Artificial o a llevar a cabo cualquier otra actividad que vaya en contra de la ética periodística. A su vez, como parte de su compromiso democrático, se autoexige promover la discusión pacífica y dar voz a todas las opiniones en el distrito, a excepción de aquellas que atenten contra la democracia o los derechos humanos.
DBA no tiene miedo a ser un periódico crítico. Por supuesto, se enfocará principalmente en los logros de la comunidad y las noticias positivas del distrito, pero también publicará denuncias públicas y hará periodismo honesto, sin autocensura.
Después de su fase inicial, el periódico se financiará mediante anunciantes y patrocinadores, aunque el apoyo económico de los lectores también es crucial para que el periodismo local en Barajas pueda ser sostenible a largo plazo. No es barato financiar la página web, licencias de software, marketing, y sobre todo la extensa labor detrás de cada noticia, entrevista, fotogalería o reportaje, pero este periódico está dispuesto a demostrar la importancia de apostar por una población mejor informada.
El fundador de DBA es Alan Cohen, periodista de 21 años recién licenciado en historia y ciencias políticas por la universidad de Willamette (Oregón, EE.UU.), que vivió sus primeros 17 años en la Alameda de Osuna.
En Estados Unidos, el país natal de su padre, descubrió su pasión por el periodismo y la investigación tras escribir para el periódico estudiantil de su universidad, lo que lo llevó posteriormente a trabajar como reportero y colaborador en varios medios profesionales de la zona como Salem Reporter, Oregon Capital Chronicle y Keizertimes. En Madrid, también realizó prácticas universitarias para Confidencial Digital.
Fue especialmente en Salem Reporter, el periodico más leído de la capital de Oregón, donde vivió de primera mano la importancia del periodismo local e independiente. En tan solo un semestre, entrevistó a una congresista y dos senadores federales, a las organizaciones y negocios más importantes de la ciudad, a altos cargos de las dos principales universidades locales, a varios expertos y a decenas de vecinos de la zona. Además, su trabajo profesional en el periodismo coincidió con la época más frágil para la democracia de la historia reciente del país, lo que le permitió cubrir varias manifestaciones en contra del presidente Donald Trump, los efectos locales de sus aranceles, grandes recortes en servicios públicos, y la gran preocupación entre los estadounidenses por el futuro de su país.
Fue en Estados Unidos donde también Alan descubrió su pasión por el fotoperiodismo, llegando a publicar fotogalerías de eventos públicos como conciertos, mercadillos y protestas.
En las últimas semanas, DBA ha estado ocupado reuniéndose con asociaciones vecinales, portavoces de partidos políticos con representación en la Junta Municipal, el concejal presidente del distrito y vecinos de todos los barrios, para así poder traer las mejores noticias posibles a los lectores y conocer de primera mano sus necesidades.
Aun así, este trabajo no es suficiente. Para continuar con su labor a largo plazo, DBA busca colaborar activamente con los lectores (¡sí, tú!) ofreciéndoles un espacio para enviar sugerencias, dudas e ideas para noticias. Es imposible enterarse de lo que ocurre en el distrito sin ayuda de los propios vecinos, así que si te enteras de algo importante en el distrito que merezca nuestra atención, échanos un cable. Somos todo oídos.



